Dixit. Un juegazo para todos.
Puede que este sea uno de los juegos de mesa que más me sorprendió cuando lo conocí, y que hoy en día me sigue sorprendiendo.
Tiene todo lo que se le puede pedir para poder jugar con cualquiera, en cualquier ambiente, ya sea familiar, con niños, o en una fiesta con amigos. Fácil de aprender, divertido, y cada nueva partida es distinta, por lo que no tiene "desgaste". Otro de sus puntos fuertes es lo bonito que es. Tanto el diseño de la caja y las piezas para la puntuación como sobre todo las cartas con unos dibujos preciosos.
Desde que se creó en 2008 ha recibido varios premios en varios países, entre ellos el mejor juego de mesa de España de 2009 y el premio Alemán Spiel der Jahres al mejor juego familiar en 2010.
Hay dos versiones base: el dixit (el que tengo yo) con 84 cartas y para jugar hasta 6 personas, y el Dixit Oddisey, que tiene también 84 cartas pero permite hasta 12 jugadores con fichas y contador.
Además tenemos hasta 9 expansiones (necesitas uno de los juegos base para poder jugar) con mazos de 84 cartas que se pueden añadir o combinar con cualquiera de los juegos base (incluso se pueden combinar las cartas de los dos juegos), para añadir más variedad a las partidas.
La mecánica es sencilla. Cuento esto de memoria sin las instrucciones en mano, por lo que igual alguna regla está "domesticada". Se reparten cartas a cada jugador con dibujos abstractos. En cada turno uno es el "cuentacuentos", y eligiendo una de sus cartas la coloca boca abajo sin enseñarla a nadie y cuenta una historia, o hace referencia a un personaje, película, evento, canción, o lo que sea que le recuerde al dibujo que ha elegido. Entonces el resto de jugadores eligen entre sus cartas la que más se asemeje a lo que ha contado el cuentacuentos y se colocan todas las cartas elegidas boca abajo, se barajan y se descubren ordenadas numéricamente sin que nadie diga cuál es la suya. Entonces todos los jugadores (menos el cuentacuentos obviamente) votan por la carta que creen que ha elegido el cuentacuentos. Al ser dibujos abstractos, y teniendo en cuenta que la percepción de los conceptos de cada uno es diferente, puede ser muy difícil acertar. Al final suman puntos los que aciertan, además del cuentacuentos si ha logrado que alguien adivine su carta. Pero si lo hace demasiado obvio y todos aciertan, o demasiado dificil y no acierta nadie, el cuentacuentos no sumará puntos, por lo que parte de la dificultad del juego reside aquí, en que te lo adivinen, pero no todos.
El precio ronda unos 30 euros (tanto el básico como el Oddisey), y se puede encontrar en casi cualquier tienda o plataforma. Las expansiones rondan los 20 euros, y quizá hay que buscar un poco más pero no hay mucho problema.
Es el juego que siempre que me preguntan recomiendo. Da igual si es para niños o para adultos. Creo que debería tenerlo todo el mundo. Es un ejercicio de imaginación y de deducción fantástico, y sobre todo es divertidísimo.

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